Una copa que trauma
Si revisamos las estadísticas de la Copa libertadores de
América, hasta los años noventa del siglo pasado, los equipos chilenos registraban cuatro o
cinco semifinalistas por Decenio, sin embargo desde 1997 en donde
Colo-Colo cae en penales ante Cruzeiro en
el estadio monumental. Solo un club ha llegado dos veces a la las instancias finales de la copa. La Universidad de Chile que en semifinales
de 2010 y 2012 logro esos destacables
resultados revelan los pobres números del fútbol chileno en el último tiempo , mientras que los paraguayos ya han conseguido
su tercera semifinal consecutiva (y puede ser su también tercera final como
paso con Olimpia y Nacional en ediciones anteriores), el campeonato de la Liga
de Quito por Ecuador, las cinco semifinales de Colombia, Las ocho de México,
e Incluso de Equipos muy menores en el
continente como Bolívar de La Paz y el uruguayo Defensor Sporting, muestran los pobres resultados en
la competición local, que marca el
desarrollo de las ligas profesionales de las federaciones ligadas a la Conmebol
(incluyendo a la mexicana con otras prioridades) Y que de un modo más decisivo para uno que para otros influye
en sus selecciones nacionales. Esto mirando
con mucha distancia al caso de 1991 que Chile recibía aquella Copa América con
un Colo-Colo campeón de la Libertadores.
Hay muchos factores que nos han llevado a esta
debacle sistemática de la Liga chilena. Comenzando con el nivel del campeonato
que ya era cuestionable con la llegada de los Play-off. Emulando al fútbol
mexicano a la búsqueda del máximo
provecho económico, pero que puede mermar seriamente el nivel futbolístico como ha sucedido, y no
pocos culpan a la poca exigencia del torneo. Producto de lo anterior lo
precario del nivel físico es preocupante en los planteles. El caso
de Colo-Colo es el más bullado. Que
refleja el poco descanso entre los campeonatos y la poca exigencia en las
pre-temporadas. Sumado que desde las divisiones inferiores salvo honrosas excepciones no es prioritario el
aspecto físico. Los resultados en los
partidos de copa están a la vista. No se puede dejar pasar la mala repartición
de los recursos del CDF (canal del fútbol). Lo que motivo entre otros motivos
la polémica salida de Harold Mayne-Nicholls de la Presidencia de la ANFP, y el
posterior escándalo de Quilín (2010).
Además de la vergonzosa política que el actual mandatario Sergio
Jadue de “relegar” de la copa
Sudamericana, a aquellos equipos que participan de la copa Libertadores. ¿Qué
pasaría si un equipo chileno ganase la Libertadores y se gana el derecho a jugar Sudamericana, no
lo dejaran?
La
cantidad de extranjeros (siete) creada por el ex-presidente de Blanco & Negro, Gabriel Ruiz-Tagle en 2007. Es
otro de los puntos discordantes en la discusión, en especial por los Dt´s nacionales. Que limita la posibilidad (con toda razón) a la aparición de nuevos talentos en lugar de
jugadores de discreta calidad. Pero en
este punto aparecen los dirigentes o empresarios que controlan o dirigen los
clubes. Que viéndolos desde la galería de como gente que en muchos casos tienen recursos, Buenas
Intenciones, aman sus clubes y el fútbol, pero no poseen la vida de una cancha lo que les proporcionaría la lectura
necesarias para tomar las decisiones correctas para llevar a sus clubes a los
objetivos que buscan. Ahora que objetivos buscan, ¿solo vender jugadores?,
¿solo les interesa el campeonato nacional como el máximo objetivo? O definitivamente
buscar su consolidación con un gran logro como una Libertadores o sudamericana. Y no me digan
que no se puede, Once caldas, Nacional de Paraguay, Olimpia, la Misma U del
2011 son ejemplos que rompen ese paradigma de que gana siempre los mismos. Si
no ¿para que competimos?
Como
sabemos que los clubes son la base de la
selección nacional. Se les debe poner la primera atención, pues forman a los
jóvenes que mañana jugaran y brillaran en esos equipos. El consejo de
presidentes de clubes del fútbol chileno DEBE tomar medidas urgentes. Reducir
INMEDIATAMENTE los cupos de extranjeros
para elegir mejor quienes vendrán a reforzar a los clubes. Y dejar en el pasado
a esos jugadores que se han dado vacaciones pagadas mediante sus representantes. OBLIGAR a los clubes
participar al menos un juvenil desde el primer minuto, sin restricción de
minutos. Estudiar la posibilidad de volver a los campeonatos largos, en paralelo a la copa
Chile dándole la seriedad que corresponda y en ella la participación de TODO el
fútbol nacional. De paso devolver el
sentido de pertenencia a los clubes que parece que fue secuestrado con las
sociedades anónimas. CAPACITAR a los
entrenadores nacionales en lo más reciente de la varieté del fútbol mundial, en
lo táctico y en el uso de los recursos que dispone. Lo más importante que
APRENDAN a mirar y estudiar a los
equipos que usualmente enfrentan, así no se casan con una idea o “mueran con
las botas puestas”.
Párrafo
especial para la diligencia. El fútbol es cierto que es un negocio, pero tiene
sus características especiales, en especial que tiene que ver con los proyectos y la equidad. En lo
primero los proyectos serios del fútbol
mundial han tomado tiempo. La selección alemana es un buen ejemplo. Pues
haciendo las cosas a conciencia se
logran mayores cosas en el largo plazo,
cosa que en nuestro medio no es común.
Donde sea impuesto la búsqueda de la ventaja rápida, el golpe más resonante, la
avivada que “pase piola”. Y en lo segundo
la repetición efectiva como lo realiza la Bundesliga de los dineros de
la televisión. Que asegura una competición más equilibrada, para que las cosas
en el Balonpie se resuelvan dónde deben resolverse, en la cancha de
donde viene el espectáculo y lo hermoso del juego. Pues si es un juego. Y
es para divertirse y que no resulte un
trauma jugar fútbol, sobre todo si vas por un sueño, por una copa. Por la gloria.
(Publicado en rematedezurda.com
Por Franhco Retamal)



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