Cadáver y Presa


“…Es sobre los servicios secretos; tú crees que están ahí para servir y proteger a la gente, el país, etc., pero resulta que son organizaciones criminales, para ser más precisos, el sistema es así de pesado…hablamos sobre financiar guerras, crear guerras, así que básicamente  se crea un montón de miseria en este mundo.. y así un montón de conflicto…”

    No deja de impactar lo que el economista holandés Ronald Bernard acerca de su experiencia laboral con los banqueros ligados a la elite globalista mundial, de como la elite global maneja el “sistema internacional” como una gran familia que se subdivide en grupos más pequeños que se reparten el mundo como si fuese una ciudad con sus correspondientes barrios, que incluye TODO, en especial sus ciudadanos, es decir, usted y , de como la elite global maneja el “sistema internacional” como una gran familia que se subdivide en grupos más pequeños que se reparten el mundo como si fuese una ciudad con sus correspondientes barrios, que incluye TODO, en especial sus ciudadanos, es decir, usted y yo.
    
    Como ha sido la tónica desde 2016, el año en curso ha registrado diversos hechos que nos muestran que somos títeres que manejan la misma elite que han causado las guerras, crisis en el pasado y manejan el proceso político de las naciones, salvo honrosas elecciones como puede ser Donald Trump (si, aunque muchos disienten, pero hay algo que nadie le puede cuestionar, defiende los intereses de su pueblo), Mientras la operación de los Rothschild funciono a la perfección, colocando a uno de los suyos como presidente de Francia; al economista Emanuel Macron.

     Resulta simplemente impactante de cómo nos hablan del caso de Corea del Norte, cuando la situación de Venezuela está a las puertas de una hecatombe que muchos no le dan la situación, pero desde el comando sur, hasta intelectuales progresistas en el cono sur ya están notando preocupantes síntomas de un caos que se puede venir si el gobierno de Nicolás Maduro  no toma las medidas necesarias para evitar que el caos desestabilice no solo a esa nación, sino me atrevería decir a todo el continente, porque está el asunto de la cuestión de Bolivia y Chile, Paraguay, la eterna cuestión mapuche, temas que pueden parecer lejanos, pero ante esta visión orwelliana de dividir el mundo el zona de paz y zonas en guerra "constante", todo para asegurar la hegemonía a Norteamérica, sus viejos aliados, y sus poderosos rivales; Rusia, China y la India. Hacemos votos para que no ocurra, porque si cae uno, pueden caer otros  como Bolivia y su frontera con chile en donde el fantasma de la guerra puede aparecer en un abrir y cerrar de ojos, en especial la presencia israelí en la escena nacional.
Tanto así que pensaba hablar del proceso eleccionario que ya está en marcha en nuestro país, que de no mediar una gran sorpresa, dará a Sebastián Piñera volver a ser el inquilino del palacio de la Moneda a partir de 2018, mas allá de que todos son iguales en muchas aristas de la vida nacional a pesar  de sus discursos que se alimenta de los incautos que abundan por esos lados, y como ocurre en la religión o en el fanatismo de los deportes, se construye de los tontos que por unos panes y peces, hipotecan su dignidad con su membrecía de la matrix, antes a eso lo llamaban esclavitud, pues al final del día las elecciones, las guerras, la paz, y muchas cosas de nuestro diario vivir, las influyen las elites, aunque no nos demos cuenta o no lo aceptemos, pero hay que ser claros.

    Una señal de ello ha sido la última cuenta pública de Michelle Bachelet, que ha sido no solo una gran declaración política de principios, sino la llegada a Chile de la grieta, pues  manifiesta que a la larga su legado prevalecerá, es decir, dividir al país  en dos grupos, los que quieren mantener "el modelo" o simplemente cambiarlo, la lógica del "amigo y enemigo", es decir hacer la guerra no solo ante el "enemigo externo", sino  a que piensa diferente, destruyendo lo que tanto predican, la democracia, buscando que todos piensen lo mismo, como pudo haber sucedido en la Argentina de los Kirchner, la Venezuela de Chávez, dividir para reinar… o para destruir una nación en el peor de los casos como siria, dividir, destruir y poner sin discusión un nuevo arquetipo, como lo ha dicho David Rockefeller, destruir e imponer lo nuevo. como el crimen la política necesita los muertos caminantes para alimentar esa máquina, mas muerte, mas épica, mas relato, a mas relato, menos realidad, mas división, la ecuación la puede completar usted mismo…..    

    Hay una cosa que podemos hacer, LIBERARNOS de esta ilusión que nos venden en esta Matrix, y no estoy hablando de vivir en una cueva, dejar de pagar las deudas, aunque cada vez en Chile más personas están tomando esa medida,  se trata de tomar tus decisiones y alejarnos de esa grieta que nos priva de ver la vida de manera de manera limpia, concienzuda para poder disfrutar la vida, ser felices y evitar ser un muerto caminante, no ser carne para los buitres que vuelan sobre nuestras cabezas.

Nos vemos en breve
Claudio Lux    
    

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