Quiebre generacional
Hago un alto en los temas de las últimas entregas, pero es necesario hablar de un tema no tan futbolero, sino del sentimiento del hincha. Los últimos episodios de referentes al ultimo clásico de Santiago entre Universidad de Chile Y Colo-Colo, y el escándalo que rodeo a Jean Beausejour y Mauricio Pinilla, este ultimo formado en el club, pero sin una carreta brillante, sino marcado por escandalos, y el otro que jugó en ambos conjuntos, ha sido el blanco de numerosas críticas, alegando que no "rinde en momentos y partidos claves", lo que denota una fractura generacional en torno a sentir el futbol y su desarrollo, y sus objetivos entre la "vieja guardia" , y las nueva generación post-2000, que ha disfrutado los éxitos deportivos de Marcelo Ríos en adelante.
Desde la aparición de Marcelo Bielsa en 2007, se genero un cambio en la atmosfera futbolera y reforzado con la irrupción de una generación, que se crio de victorias, se contrapone a los mayores que vieron toda una historia de fracasos, que genero una cultura resilente, elemento que por ahí no tienen la nueva generación, acostumbrado a los éxitos, como paso en el fracaso que significo la eliminación del mundial de Rusia, que puso en toda su evidencia esa sensación de "triunfalismo" generalizado, que se puede confundir con la soberbia, falta de humildad, y etnocentrismo, elemento que se ve también en los hinchas de la Universidad de Chile, la era Sampaoli y su Copa Sudamericana de 2011 fue el punto de inflexión.
Desde ese momento se comenzó a notar una nueva generación de hinchas que no tiene mucha resistencia al fracaso, en especial la sequia de triunfos, en especial los clásicos y la copa internacional, lo que los ha enfrentado con los hinchas de la "vieja guardia", esos que se han criado con los relatos del Ballet azul de los 60, y en especial de los 25 años (1969-94) sin conocer de títulos, el paso por la segunda división (1989) y sus penurias económicas que siempre acompañaron al club. Por ellos los fracasos, y en especial el estilo de juego, ligado a la calidad de los entrenadores que sucedieron a Jorge Sampaoli, y los jugadores, en especial los que previamente jugaron por Colo-Colo, han sido motivo de discordia entre ambos grupos de hinchas pues el amor por la institución, la identidad y la mística del club pasa a un segundo plano, ante la necesidad de conseguir títulos, en una necesidad no declarada de sentirse superiores al resto, en un club conocido por el "aguante" particular en el futbol nacional, e incluso continental.
Por ello la única solución para una armónica convivencia entre estos antiguos hinchas, y la llamada "hinchada 2011", es disfrutar con mesura ambos momentos, ser dignos en la derrota, y humildes en la victoria, y sobre todo nunca perder la esencia y el amor por los colores, es decir, lo más lindo sea ver a los 11 jugadores azules salir a la cancha, alentar a los jugadores, disfrutar del juego, porque el equipo nos pertenece y esto es solo un juego, no una guerra. Donde el rival no es un enemigo. Sea en la Copa Libertadores, o en un partido de Barrio.
Claudio Lux



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