EL PINOCHETISMO NUNCA SE FUE…
Advierto
que si usted piensa que en esta entrega reivindico la figura, obra y legado del
General Pinochet, le sugiero que NO LEA esta columna. Gracias.
Se habla de que el pinochetismo niega los crímenes
y las violaciones a los DD.HH entre 1973 y 1990, aunque en realidad la
izquierda chilena cuenta una versión partidista que más le conviene de la
historia reciente de chile, pero no defienden partidos políticos, ni ideologías,
solo que, según ellos no ven a Pinochet como el "segundo libertador de la
patria", ya que la historia no comienza el 11 de septiembre de 1973, sino
en antecedentes amparados en la guerra fría como la ley de defensa de la
democracia de González Videla (1948), y el congreso de Chillan del Partido
Socialista de 1967, en donde trazaron los objetivos de alcanzar el modelo socialista,
en lo que el historiador Mario Góngora llamaba "los proyectos
globales", desde el gobierno de Eduardo Frei Montalva, y una nuevo enfoque
social de los economistas y sociólogos desde los años 50 por la postguerra. Con
el objetivo de las profundas diferencias sociales, por la aguda pobreza que
asolaba al país.
Pero este proceso de la Unidad Popular no se
puede entender si el contexto de la
Guerra Fría, en su punto más caliente por la crisis del Petróleo, el fin del patrón
oro, y el efecto emocional de la revolución de Cuba en el continente, con la particularidad del
caso de Allende, con la mayoría relativa ratificada por el congreso, como sucedió
con Carlos Ibáñez del Campo (1952) y Jorge Alessandri (1958), que había
ratificado con la elección parlamentaria de marzo de 1973, aunque era obvio que
los EEUU iban a intervenir, como venía sucediendo en Vietnam, la Europa central
desde las revoluciones de 1968,las dictaduras latinoamericanas como Brasil o
Bolivia, en el momento decisivo del conflicto con la URSS.
Además de la intervención extranjera; pero
la violencia política la izquierda venía ejerciendo desde los años 60, en
especial del MIR, que hablaba de la lucha armada, del ejercito del pueblo, y
establecer un sistema socialista que tiene su particular sentido de la
democracia, con su enemigo y sus "caídos", como fue el gobierno de
Allende (que la izquierda NIEGA), por ello después de que la cámara de
diputados declaro inconstitucional el gobierno de la UP el 22 de agosto de
1973, la daba legitimidad social, política (además de la ayuda de EEUU) a la intervención
militar, apoyado por la ciudadanía, pues se venía inevitable la posibilidad de
la guerra civil. Por esto llegamos a los 17 años de la era Pinochet que
transformo al país, que hoy es referente en la región, a diferencia de esos países
que siguieron el ejemplo de Allende, las muestras están a la vista, aceptando
todos los problemas sociales que nuestro país tiene, pero algo se ha avanzado
creo.
¿Nos
sirve el ejemplo alemán?
Los que abogan por leyes negacioncitas, nos
hablan del caso alemán, pero Alemania que vivió un régimen nacional-socialista,
fue invadido y ocupado militarmente, además de su territorio repartido por las
potencias aliadas, y los soviéticos de Moscú, y ellos pusieron las reglas y
vaciaron culturamente al país, cosa absolutamente incomparable con nuestro país,
lo mismo que casos como Polonia y Ucrania que tienen prohibido el Comunismo, claro ellos vivieron la opresión
de Moscú. Por semejanza cultural, sus referentes son el caso cubanos,
venezolano, y el Kirchnerismo Argentino, de claros rasgos antisemitas, cosas que en
nuestro país NO EXISTE, como alega la comunidad Judía en nuestro país, además
del lobby LGBT, financiado por la elite. ejemplo alemán? es ridículo por decir
lo menos.
Kast,
¿un Nuevo Pinochet?
En
estos días, están surgiendo leyes como la de negación de la izquierda, la incitación
al odio , ley mordaza como un traje a la medida de los LGBT y la comunidad judía
preparado por el gobierno, a diferencia
de argentina, en chile no existe manifestación antisemita, como dijimos,
queriendo arrinconar a los pinochetistas, y acá surge la pregunta, ¿se fue
alguna vez el pinochetismo?; la respuesta, como dice la canción .."no
estaba muerto, andaba de parranda…"
Tras 1990, el pinochetismo se afinco en
sectores de UDI Y RN, pero tras la irrupción de la figura de José Antonio Kast
y su movimiento de Acción republicana y la rebeldía ideológica del presidente Sebastián
Piñera y su acercamiento con sectores liberales y progresistas, provoco este
movimiento balcánico de división de la centro derecha, lo que los ha puesto en
la mira de opinión publica, con la intención de desterrar de la opinión publica, cosa que NO
PODRAN HACER, pues al contrario, podrán poner sus temas en la agenda publica, y
competir en las próximas elecciones, aunque los quieran proscribir a los
comunistas con la ley de 1948 y el artículo 8 de la constitución de 1980,
derogada en 1989, pero lo único que lograran es fortalecerlos, ya que estos
solo estaban descansando en su comodidad del legado económico y político del régimen
cívico-militar, al intentar sumergirlos en la clandestinidad ante un grupo de
gente que nos quieren quitarnos el amor, a través de la ola feminista y sus
acusaciones falsas de abuso; la familia, los niños, a través de la ideología de
género; la soberanía nacional a través del pacto migratorio y de refugiados de
la ONU, pues cataloga al mismo nivel a los nacionales, inmigrantes, ilegales y
refugiados, el trabajo a través de la revolución tecnológica y su robotización;
el ecosistema a través del alteración del clima como los chemtrails y su excusa
del cambio climático, y la libertad de expresión, información
y prensa a través de estas leyes "de odio"; pero lo niegan, o si no
te "piden disculpas". Mientras la carcel sacan a los ladrones, asesinos, pedofilos para llenarla con los que no acepten el NMO.
Además la llegada de lo que llaman la
"ultraderecha" del Jair Bolsonaro, genera un miedo al regreso de los
gobiernos nacionalistas, bajo ahora del rotulo de "ultraderecha", que
como las dictaduras en el pasado, y el miedo a la figura creciente de José
Antonio Kast, demuestra que paa el globalismo los gobiernos nacionalistas nunca
son buenos, ¿por qué?, no son los muertos, porque en México desde 2006 han
muerto más de 2 millones de personas por la guerra contra el narco, pero nadie
dice nada, lucran con la "narcocultura", series, películas, música,
etc. muchas veces más que los muertos de las dictaduras del conosur. La cuestión
es la corrupción, el poder globalista no puede meter sus manos en un gobierno
de facto, o ultraderechista, como los casos de Duterte en Filipinas, Orban en
el centro de Europa, Trump y Bolsonaro en America, a nivel global y local, el
miedo a kast, se reflejan en delirantes declaraciones como la de la diputada
Pamela Jiles (como dijimos ligada a Muamar gaddafi), que dijo hay sectores del ejercito
hay gente como bolsonaro, temen el retorno de la figura de pinochet, aunque con
otro disfraz.
Lo que reina en la política nacional es
odio, y sobre todo miedo, pues la intolerancia, la arrogancia, su espíritu
totalitario estilo Chávez y ortega, alimentan al pinochetismo en su regreso a
la política, porque ellos nunca se fueron, estuvieron descasando, pues como
ellos dicen, mientras Chile exista, existirán los pinochetistas. Aunque cambien
de nombre.
feliz
año 1984, nos
vemos en breve
Claudio Lux




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