Ámbar, Cuando las vidas importan

 


     El asesinato de Ámbar cornejo (17), provocó una conmoción nacional que desde tiempo no se vio en nuestro país, pero esto desnudó varias cositas al tema de género que para el movimiento feminista, financiado desde la fundación Rockefeller, no todas las mujeres importan, como las víctimas la violencia de la Araucanía como Roxana Carrut, que lleva huelga de hambre en la Araucanía ignorado por los medios masivos, a diferencia de los asesinos que están en huelgas en distintas cárceles de las zonas, o la joven Nataly  Escobar  a manos de su pareja, un inmigrante colombiano, ya conocidos por asesinar a sus parejas en chile, ya sean chilena o colombianas, donde ya ocurrieron asesinatos de mujeres a manos de inmigrantes silenciados, pues no olvidar que los inmigrantes con intocables, entonces, ¿todas las mujeres valen lo mismo?, claramente no.

    Como el sistema de derecho internacional (doctrina Kelsen) se inspira, en algún imperio antiguo donde no existe la dignidad humana, reduciéndolo a un mero objeto de fuerza y placer, donde la ley le dictamina que dignidad debe tener, las naciones unidad y sus cortes ya nos dicen quienes son para ellos humanos, y quienes no, como por ejemplo para ellos los delincuentes tienen dignidad, que incluso con sus peores crímenes pueden salir, como fue la orden de la comisionada de los DD.HH Michelle Bachelet, de ordenar liberar a miles de presos con la excusa del covid, en varios países hispanoamericanos, pasando además por encima de la soberanía nacional, pero se busca eliminar o controlar al mínimo el nacimiento de bebes, porque "no son humanos", como paso en el pasado con experiencias socialistas o nazis, se busca reducir la población, como ya lo plantea Ted Turner, "Kill" Gates o el mismísimo Henry Kissinger en su informe de 1974, los delincuentes merecen vivir y servir al sistema, como Venezuela y no los bebés, como los judíos o los morenos en el pasado.

    Muchos piden el regreso de la pena de muerte, pero nuestra clase de eunucos serviles de la ONU, se apresuraron en decir que  debido al artículo 5 de la Constitución, que el sistema nacional se somete totalmente a los decretos y convenciones internacionales ras su enmienda de 1989, era imposible, además de los acuerdos de San José, ratificados en el 2000, y del estatuto de Roma, que aplica imprescriptibilidad de los ellos llaman "DDHH", para encarcelar a los militares y héroes de 1973, para así según ellos eliminar toda amenaza para otro golpe de estado que evite el triunfo de su revolución (como lo plantee en punto final), o sea somos un país esclavo de las naciones unidas, de una corporación financiada como una mafia siciliana, llenos de serviles a sus intereses, con la criminalidad e inseguridad cada día mayor, que desde octubre vivimos en un país son Dios ni ley, donde los asesinatos, el sicariato traído desde Colombia, ya son moneda común, y aumentan los crímenes contra ancianos, niños y las mujeres, y las feministas en vez de pedir penas como la de muerte, solo busca la destrucción de la confianza hombre/mujer, fomentando la depresión, locura, adicciones en las personas, homosexualidad, locuras inenarrables, destruyendo la autoestima de las personas, y siguiendo como patitos al flautista que pone la música, como los del aborto, y los LGBT, o sea no luchan por las mujeres, solo por su mafia, ni pensar si esa mujer es cristiana, de derecha, conservadora, o es atea que piensa, o es disidente. Y gracias al asesino que gozaba desde 2016, de libertad condicional emanado por la jueza Silvia Donoso, conocida activista feminista, y ascendida por Michelle Bachelet a la corte de apelaciones de Valparaíso posteriormente, ya que este sujeto en 2005 asesino a su mujer y su hijo, saliendo de la cárcel cumpliendo ni la mitad de los 27 años que recibió, cuando debió ser perpetua, pero el poder judicial, como en las cortes del rey, su palabra es divina.

Hugo Bustamante, no solo asesino a ámbar, sino al movimiento feminista y sus incongruencias.

¡NO LES CREO FEMINISTAS!

Claudio lux


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